Las 2 novelas escritas por Newman

Las 2 novelas escritas por Newman

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Hemos iniciado el curso repasado cronológicamente, por un lado la vida y por otro las obras de John Henry Newman. Hemos analizado sus dos poemas más conocidos que, además, han sido musicalizados. Abordamos el estudio de la primera obra de investigación histórico-teológica de envergadura: Los arrianos del siglo IV, que fue el inicio de una investigación magna sobre los concilios en la Iglesia que dio por resultado su importante estudio sobre El desarrollo del dogma (1845) y que le valió el que recibiera el título de Doctor en Sagrada Teología otorgado por el Papa Pio IX (1850).

En esta quinta sesión, nos referiremos a sus dos novelas. John Ford, en la introducción al primer “Coloquio Internacional John Henry Newman, sus fuentes y comentadores”, que es llevó a cabo en la ciudad de Guadalajara, México el 9 de octubre de 2015, comentando la prolífica obra de Newman, dijo:

“Tras las exitosas novelas históricas de Sir Walter Scott (1771-1832), la mitad del siglo XIX fue testigo de una verdadera profusión de novelistas ingleses, incluidos escritores tan populares como Charles Dickens (1812-1870), Anthony Trollope (1815- 1882), junto con las hermanas Brontë: Charlotte (1816-1855), Emily (1818-1848) y Anne (1820-1849). La larga lista de novelistas menos conocidos también debería incluir a Newman, quizás para sorpresa de muchos.

“El ímpetu de la primera novela de Newman, Loss and Gain: The Story of a Convert, (Perder y ganar: la historia de un converso”) parece haber sido su forma de ayudar al ‘editor, James Burns, que recientemente se había convertido al catolicismo y, en consecuencia, estaba en riesgo de perder su negocio’. También pudo ser una manera de responder a quienes habían dejado la Iglesia Católica Romana, así como a aquellos que esperaban que Newman regresara a la Iglesia de Inglaterra. 

Aun siendo anglicano, Newman había alentado a varias personas a escribir novelas en apoyo del Movimiento de Oxford, por lo que no sorprende que hiciera lo mismo en favor del catolicismo. Además, Loss and Gain, que fue escrito en 1848 mientras se preparaba para la ordenación como sacerdote católico romano, parece haber sido una distracción en ausencia de otros proyectos urgentes.

En términos de trama, Loss and Gain ocupa un nicho único en la Inglaterra post-Tractariana al describir la búsqueda religiosa de su personaje central, Charles Reding, un estudiante de Oxford e hijo de un clérigo anglicano. Dado que la novela sigue a Reding en su consideración de varias opciones religiosas antes de que finalmente decidiera convertirse en católico romano, los lectores casi inevitablemente se preguntan cuánto de la novela de Newman era autobiográfica. En cualquier caso, como sucedió con su Apología, los lectores pueden detectar fácilmente la invitación implícita a seguir a Reding en su caminar hacia la Iglesia Católica Romana. Lo que los lectores de del siglo XXI pueden no saborear tan fácilmente es la combinación de ironía y humor con la que Newman satirizó algunas de las creencias y prácticas religiosas más esotéricas de su época.

Tras el inesperado éxito de Loss and Gain, Newman optó por escribir otra novela, Callista: A Tale of the Third Century, que se publicó en 1855. Esta novela, un «Romance de la Iglesia Primitiva», un género que reflejaba el interés de Tractarianos en el cristianismo primitivo. Otros ejemplos de novelas de esa época fueron Hypatia o New Foes with an Old Face (1853) de Charles Kingsley y Fabiola or the Church of the Catacombs (1854) del cardenal Nicholas Wiseman. 

Calista de Newman se ambienta en Sicca Veneria (Túnez), donde una plaga de langostas incitó la ira popular contra los cristianos. Durante la persecución del emperador Decio (249-251), Calista se negó a ofrecer incienso a los dioses y fue martirizada. Dejando a un lado los eventos dramáticos, gran parte de Calista está dedicada a argumentos filosóficos y teológicos que muchos lectores encuentran poco interesantes, si no incomprensibles. De hecho, Newman lo sospechaba: «No creo que los católicos hayan hecho nunca justicia al libro [Calista], lo leen como un mero libro de cuentos, y creo que es más probable que los protestantes obtengan algo de él».

Estas palabras de Ford son una excelente introducción para acercarnos a conocer estas dos obras de Newman.

Conviene tener en cuenta que, para Newman, la imaginación en el conocimiento en general tiene un papel primordial a la hora de acercar la mente a la comprensión de la realidad concreta. Por ello, las historias, las narraciones, que ilustran vidas, ayudan mucho a la mente a captar e incluso a identificarse con los personajes y sus luchas. Ambas novelas contienen temas religiosos. Y si bien se trata de narraciones imaginativas, el contenido de fondo está enraizado en la vida de muchos otros conversos o mártires reales, y por ello tiene un gran potencial para imaginar lo sucedido y trasladarlo a nuestra propia existencia.

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