John Henry Newman dictó el sermón titulado “La abstinencia del tiempo de los Apóstoles, modelo
para el cristiano”. Quedó fechado en la Cuaresma del año 1841, el día 21 de marzo. Por aquel año,
su autor seguía siendo el Rector de la iglesia de St Mary´s, capellanía de la Universidad de Oxford.
Años en que se había separado de la mentalidad evangélica, y sufría serias dudas respecto a la
situación doctrinal de la Iglesia Anglicana a la que pertenecía.
Este sermón, publicado como el número 3 del volumen 6 de los Sermones Parroquiales
(Encuentro, Madrid 2013, p. 53 y siguientes) está centrado en unas palabras del Apóstol Pablo
dirigida a Timoteo, primer obispo de la ciudad griega de Éfeso: “No bebas agua sola: mejor toma
un poco de vino a causa de tu estómago y de tus frecuentes indisposiciones” (1 Tm 5, 23). El
discípulo de Pablo había leído desde niño el Antiguo Testamento, y había escuchado de labios de
Pablo el Nuevo., por ello decía de él: “me ha seguido en la doctrina, en la conducta” (2 Tm 3, 10), y
ambos hacían frecuentes vigilias. Dice Newman: “Así eran los santos en los primeros tiempos. Y
¡qué por debajo de ellos estamos hoy día! ¡Ay de nuestra vida fácil llena de comodidades, de
nuestra cobardía, de nuestra indolencia! ¿Así se gana el reino de los cielos? ¿Es así como San Pablo
combatió el buen combate y consumó su carrera? ¿O fue a base de echarse a la espalda todas las
cosas de la tierra y mirar fijamente al Dios visible? (John Henry Newman. Sermones Parroquiales.
Encuentro, Madrid 2013, p. 55)

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